El bailaor fue condenado en septiembre a tres años de cárcel por atropellar mortalmente a Benjamín Olalla. Según publica el periodico El país, el bailaor Juan Manuel Fernández Montoya, Farruquito, ha ingresado en el centro penitenciario de Sevilla II, tres años después de atropellar mortalmente a Benjamín Olalla en una calle de Sevilla y después de que, en septiembre pasado, la Audiencia Provincial de la capital andaluza le condenara a dos años de cárcel por homicidio imprudente en concurso con un delito contra la seguridad en el tráfico y a un año más por omisión del deber de socorro.
El artista ha llegado a la prisión sevillana en un coche de gran cilindrada flanqueado por otros dos vehículos ocupados por una docena de personas que, según ha explicado una de ellas, eran familiares. Farruquito, aparentemente tranquilo, se bajó del vehículo ataviado con ropa deportiva y con unas grandes gafas de sol, cogió del maletero del coche dos mochilas y se dirigió sin hacer declaraciones, a pesar de los requerimientos de los periodistas, a la verja de entrada a la cárcel acompañado por sus familiares para introducirse en la sala de visitas, donde se despidieron.
Farruquito atropelló y causó la muerte a Benjamín Olalla, de 35 años, en la calle Doctor Laffón Soto, de Sevilla, la noche del 30 de septiembre de 2003, cuando circulaba a mayor velocidad de la permitida y sin tener ni carné de conducir ni seguro del coche. El bailaor no se detuvo a auxiliar a la víctima del atropello, que falleció, y llevó el coche siniestrado, ayudado por su amigo Oscar Benavente, a un taller de Málaga para que allí lo repararan sin que lo relacionaran con los hechos.
El hermano menor del artista, Antonio, se confesó culpable del atropello ante la policía y en presencia de Farruquito, en febrero de 2004, pero por esas mismas fechas unas escuchas telefónicas de la policía indicaron que el bailaor había cometido el atropello.